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La IA facilita ejecutar, pero sigo teniendo que decidir

Conseguir una primera versión con IA deja abiertas otras decisiones. Qué aceptar, cómo comprobarlo y cuándo parar siguen siendo parte del trabajo.

Foto de Štefan Štefančík

Empecé a programar casi a la vez que explotaba la IA y pensé que lo difícil iba a ir desapareciendo. Si podía ayudarme con el código y con lo que no entendía, parecía razonable esperar cada vez menos obstáculos.

Ahora veo esa idea de otra manera. Llegar a una primera versión es más fácil. Conseguir que responda a lo que necesito sigue exigiendo probar, comparar y decidir.

Una versión no significa que esté resuelto

Tener algo delante ayuda mucho a pensar. Ya puedes probarlo y señalar qué cambiarías. Pero una pantalla con buen aspecto o una explicación convincente también pueden dar una sensación de cierre demasiado pronto.

Antes de aceptarlo, necesito preguntarme si resuelve lo que quería. Estoy conforme con esa decisión o la estoy dando por buena porque ya viene hecha?

Pedir otra versión me resulta más útil cuando puedo explicar qué cambiaría de la anterior. Sin ese criterio, es fácil acumular alternativas y terminar eligiendo la última por cansancio.

Revisar con una intención

No creo que haya que leer cada línea por defecto ni comprobarlo todo con la misma intensidad. Una prueba pequeña para explorar una idea y una herramienta de la que voy a depender necesitan revisiones distintas.

Me resulta más útil tener claras tres preguntas.

  • Qué espero que haga.
  • Cómo puedo comprobar que lo ha hecho.
  • Qué sigue siendo una suposición.

También quiero poder entender qué se ha construido cuando algo falla. Si solo puedo pedirle a la IA que lo arregle, sin saber qué estoy intentando corregir, tengo pocas referencias para juzgar la siguiente versión.

Puedo construir y aprender durante el proceso. Lo que necesito es saber qué estoy aceptando y qué me falta comprobar.

Decidir cuándo parar también es trabajo

Siempre puedes generar otra función, probar otro diseño o abrir una idea nueva. Cada añadido puede parecer razonable por separado y acabar convirtiendo el proyecto en algo mucho más grande de lo que hacía falta.

Quiero decidir qué merece hacerse, qué aceptar y cuándo parar antes de montar otro trasto bonito que nadie entiende.

A veces basta con una versión que cumple lo que buscaba. Otras veces conviene dejar una idea porque todavía no tengo claro para qué sirve. Todo lo que se puede construir no necesita convertirse en algo que mantener.

Me interesa aprovechar la facilidad para construir con IA y poder explicar por qué acepto el resultado. Qué he comprobado, qué queda pendiente y por qué tiene sentido seguir. Esa parte todavía tengo que decidirla yo.

Diego de los Santos Fagúndez

Desarrollo software y comparto aquí parte de lo que voy haciendo.

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